El origen del conocimiento

Escoge una palabra cualquiera del diccionario. Busca su definición. Ahora escoge una palabra cualquiera de su definición y búscala también. Si sigues este proceso recursiva e infinitamente, eventualmente volverás a una de las palabras que ya habías buscado. Esto es porque los idiomas no son autocontenidos: no puedes definir completamente un idioma sólo usando este mismo idioma. No puedes aprender un idioma nuevo sólo con un diccionario. Necesitas referencias externas para poder comprenderlo.

Silla
Sirve para sentarse

¿Cómo definirías una silla? Las hay de todo tipo: con cuatro patas, con tres, con un eje central, con ruedas, con apoyabrazos,… no puedes definirla por su forma. ¿Quizás por su uso? Una silla sirve para sentarse. Sin embargo, también puedes sentarte en una cama, que no es una silla. Si ni siquiera somos capaces de definir con exactitud lo que es una silla, ¿cómo pretendemos definir el mundo?

Una y otra vez, las leyes científicas son sustituidas por otras más complejas, que van englobando a las leyes antiguas como casos particulares de una ley más general. Una y otra vez nos damos cuenta de que somos inexactos, que no somos capaces de afinar suficientemente.

Incluso las matemáticas, la ciencia exacta por antonomasia, se basa en una serie de hechos intuitivos (como que dados dos puntos se puede trazar una y sólo una recta que los une) para construir el resto. Pero, ¿qué pasaría si un día descubrimos que en algún caso aislado y extraño, se pueden construir dos rectas diferentes dados dos únicos puntos? Todo lo demás caería como un vulgar dominó. El hecho de que intuitivamente nos parezca verdad, no garantiza que lo sea. Cogiendo otros postulados base, podría darnos también la sensación de real.

Basamos nuestras creencias y nuestros conocimientos en intuiciones, hechos palpables, pero de los que no tenemos demostración. ¿Quién nos dijo que el universo tenía que seguir unas leyes? ¿Quién sabe si el día de mañana la manzana caerá hacia el árbol y el efecto preceda a la causa? ¿Cómo podemos estar tranquilos sabiendo que toda nuestra vida (tecnología, construcciones, sistemas de transporte, medicina,…) están basados en algo que podría no ser cierto? ¿Hasta qué punto podemos fiarnos de lo que creemos que sabemos?

Yo, por mi parte, seguiré confiando en que es cierto, dado que no tengo pruebas de lo contrario y, hasta ahora, todo parece encajar.

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