Descartes, El Discurso del Método, Primera Parte

“Cierto que, mientras no hice sino considerar las costumbres de los demás hombres, apenas encontré en ellas nada seguro, y que en ellas observaba casi tanta diversidad como antes había observado entre las opiniones de los filósofos. De suerte que el mayor provecho sacado era que […] aprendía a no creer demasiado firmemente nada de lo que no hubiera quedado convencido.”

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