Descartes, El Discurso del Método, Sexta Parte

“Y hace tres años, cuando había llegado al final del tratado que contiene todas estas cosas y comenzaba a revisarlo a fin de ponerlo entre las manos de un impresor, supe que personas a las que respeto […] habían desaprobado una opinión de física, publicada poco antes por otro, de la que no quiero decir que yo participara, pero en la cual antes de ser censurada no había observado yo nada que pudiera imaginar perjudicial para la religión ni para el Estado, ni, por consiguiente, que me hubiera impedido escribirla si la razón me hubiera convencido de ella; y esto me hizo temer que, de igual modo, podía encontrarse entre las mías algunas en la que me hubiera equivocado pese al gran cuidado que siempre he tenido.”

Sobre Galileo y la religión censora.

Rompiendo la seguridad del cerebro

Estamos acostumbrados a leer noticias de hackers que han conseguido saltarse la seguridad de algún sistema y se han paseado entre informaciones altamente secretas y altamente delicadas. ¿Sería posible hacer algo así con nuestro cerebro? ¿Es posible leer la mente?

Aunque parezca de ciencia ficción, en los últimos años se han ido llevando a cabo diversos experimentos, sobre todo mediante resonancias electromagnéticas, que nos invitan a pensar que sí es posible leer, al menos a grandes rasgos, lo que una persona está pensando.

Pero dejemos que los expertos nos hablen de los últimos y escalofriantes (y reales) avances de la ciencia en este aspecto, primero con un vídeo de cómo se puede aprender a conectar un ojo artificial para que el cerebro vea:

Si el primer vídeo sorprende, este segundo vídeo es increíble. Podemos entender mejor cómo las personas se sitúan sobre un espacio y cómo puede leerse esta ubicación en el cerebro.

La buena noticia es que, a día de hoy, no es posible leer los pensamientos complejos del viandante anónimo. Primero porque tendrían que hacer un estudio de tu cerebro particular para saber exactamente cómo mapea tu cerebro la relación entre pensamiento y zonas del cerebro que se activan. Y segundo, porque aún no se ha inventado un escáner electromagnético que pueda escanearte sin tu colaboración.

Lo cual no quiere decir que, en cuestión de años, no legislen para quitarnos nuestro último rincón de independencia, poniendo en marcha un cuerpo de Policía del Pensamiento…