Creacionismo vs Evolución

“Cuando los creacionistas hablan acerca de Dios creando cada especie individual como un acto separado, ellos siempre se refieren a los colibríes, o las orquídeas, los girasoles y organismos hermosos. Pero, en lugar de ello suelo pensar en un gusano parásito que barrena a través del ojo de un niño sentado en un banco de un río de África occidental. Un gusano que está dejándolo ciego. Y [les preguntó a los creacionistas] ¿están diciéndome que el Dios en el que ustedes creen, el cual dicen es un dios de misericordia, que cuida de cada uno de sus criaturas, creó este gusano que no puede vivir en otro lugar diferente que en el globo ocular de un inocente niño? Porque eso no me parece que coincida con un dios lleno de misericordia.

—David Attenborough (En “Wild, Wild Life”. Sydney Morning Herald. Marzo 25 de 2003.)

Descartes, El Discurso del Método, Sexta Parte

“Y hace tres años, cuando había llegado al final del tratado que contiene todas estas cosas y comenzaba a revisarlo a fin de ponerlo entre las manos de un impresor, supe que personas a las que respeto […] habían desaprobado una opinión de física, publicada poco antes por otro, de la que no quiero decir que yo participara, pero en la cual antes de ser censurada no había observado yo nada que pudiera imaginar perjudicial para la religión ni para el Estado, ni, por consiguiente, que me hubiera impedido escribirla si la razón me hubiera convencido de ella; y esto me hizo temer que, de igual modo, podía encontrarse entre las mías algunas en la que me hubiera equivocado pese al gran cuidado que siempre he tenido.”

Sobre Galileo y la religión censora.

Descartes, El Discurso del Método, Quinta Parte

“Y en este punto me detuve particularmente para mostrar que si hubiera tales máquinas que usaran los órganos y la figura de un mono, o de algún otro animal irracional, no tendríamos medio alguno para reconocer que no eran en todo de igual naturaleza que estos animales; mientras que si las hubiera que tuviesen el parecido de nuestros cuerpos e imitasen tanto nuestras acciones como moralmente fuera posible, tendríamos siempre dos medios segurísimos para reconocer que no serían por ello verdaderos hombres. El primero de los cuales es que jamás podrían utilizar las palabras, ni otros signos para componerlas,  como nosotros hacemos para declarar a los demás nuestros pensamientos. […] Y el segundo es que aunque hagan muchas cosas igual de bien, o quizás mejor que algunos de nosotros, carecerían infaliblemente de otras[…]”

La prueba de Turing, 300 años antes.

Lutero

“Ellos tienen bajo su vigilancia todos los bienes y practican sin disimulo todos los engaños que han sido mencionados; suben y bajan los precios según su gusto, y oprimen y arruinan a todos los pequeños comerciantes, al modo como el lucio come los pececillos, justamente como si fueran señores de las criaturas de Dios y no tuvieran obligación de prestar obediencia a todas las leyes de la fe y el amor.”

Lutero en 1524, Sobre el comercio y la usura

“Estas palabras de Lutero habrían podido escribirse hoy. El miedo y la ira de la clase media contra los ricos monopolistas durante los siglos XV y XVI, son similares en muchos aspectos al sentimiento que caracteriza la actitud de la clase media contra los monopolistas y los poderosos capitalistas de nuestra época.”

Erich Fromm en 1947, El miedo a la libertad

Descartes, El Discurso del Método, Sexta Parte

“Pero tan pronto como hube adquirido algunas nociones generales sobre física y hube comenzado a experimentarlas en diversas dificultades particulares, observé hasta dónde puede conducir […] Podríamos emplearlos de igual forma en todos los usos que les son propios y así convertirnos como en dueños y poseedores de la naturaleza. cosa deseable no sólo por la invención de una infinidad de artificios, que harían que sin ningún esfuerzo, gozásemos de todos los frutos de la tierra y de todas las comodidades que en ella se encuentran, sino principalmente también por la conservación de la salud que es sin duda el primer bien y el fundamento de todos los demás bienes de esta vida.”

Erich Fromm, El miedo a la libertad, Tercera Parte

“Su actividad económica y su riqueza les proporcionaban un sentimiento de libertad y un sentimiento de individualidad. Pero a la vez esta misma gente había perdido algo: la seguridad y el sentimiento de pertenencia que ofrecía la estructura social medieval. Eran más libres, pero a la vez se hallaban más solos. Usaron de su poder y de su riqueza para exprimir hasta la última gota de los placeres de la vida; pero, al hacerlo, debían emplear despiadadamente todos los medios, desde la tortura física hasta la manipulación psicológica […] Todas las relaciones humanas fueron envenenadas por esta lucha cruel por la vida o por la muerte, para el mantenimiento del poder y la riqueza. La solidaridad con los demás hombres -o, por lo menos, con los miembros de su propia clase – se vio reemplazada por una actitud cínica e indiferente.[…] El individuo se halla absorvido por un egocentrismo apasionado, una voracidad insaciable de poder y riqueza.”

Erich Fromm, hablando sobre el Renacimiento, como bien podría estar hablando de los liberales actuales.

Erich Fromm, El miedo a la libertad, Tercera Parte

“Si el significado de la vida se ha tornado dudoso, si las relaciones con los otros y con uno mismo ya no ofrecen seguridad, entonces la fama es un medio para acallar las propias dudas. Posee una función con respecto a la inmortalidad, comparable a la de las pirámides egipcias, o a la de la fe cristiana; eleva la propia vida individual, por encima de sus limitaciones e inestabilidad, hasta el plano de lo indestructible; si el propio nombre es conocido por los contemporáneos y se abriga la esperanza de que durará por siglos, entonces la propia vida adquiere sentido y significación por el mero hecho de reflejarse enlos juicios de los otros.”

Erich Fromm, hablando sobre el Renacimiento, como bien podría estar hablando de la reacción a internet.

Descartes, El Discurso del Método, Primera Parte

“Cierto que, mientras no hice sino considerar las costumbres de los demás hombres, apenas encontré en ellas nada seguro, y que en ellas observaba casi tanta diversidad como antes había observado entre las opiniones de los filósofos. De suerte que el mayor provecho sacado era que […] aprendía a no creer demasiado firmemente nada de lo que no hubiera quedado convencido.”

El sentido de la vida

“Es especialmente importante entender el significado de la duda y de los intentos de acallarla, porque […] sigue siendo uno de los problemas básicos del hombre moderno. La duda es el punto de partida de la filosofía moderna; la necesidad de acallarla contiutyó un poderoso estímulo para el desarrollo de la filosofía y de la ciencia modernas. Pero aunque muchas dudas racionales han sido resultas por medio de respuestas racionales, la duda irracional no ha desaparecido y no puede desaparecer hasta tanto el hombre no progrese desde la libertad negativa a la positiva. Los intentos modernos de acallarla ya consistan éstos en una tendencia compulsiva hacia el éxito, en la creencia de que un conocimiento ilimitado de los hechos puede resolver la búsqueda de la certidumbre, o bien en la sumisión a un líder que asuma la responsabilidad de la ‘certidumbre’, todas estas soluciones tan sólo pueden eliminar la conciencia de la duda. La duda misma no desaparecerá hasta tanto el hombre no supere su aislamiento y hasta que su lugar en el mundo no haya adquirido un sentido expresado enfunción de sus humanas necesidades.”

Erich Fromm, sobre las dudas irracionales del sentido de la vida.