Rompiendo la seguridad del cerebro (2)

futuramaHace unos meses, estuvimos hablando en este mismo blog sobre la posibilidad de hackear el cerebro y poder fabricar una especie de “telepatía” a través de imágenes de la actividad cerebral.El gran @aberron acaba de publicar un artículo actualizado con los avances de esta técnica.

A este paso, lo de llevar gorritos de aluminio va a dejar de ser tontería…

Cinco cómodos pasos para arreglar España

Estoy harta de que cada vez que se critica la política en España siempre salta el listillo de turno a decir “pues si es tan fácil, hazlo tú”. Bueno, yo no tengo el poder de hacerlo, pero sí puedo explicar cómo puede hacerse de forma mucho menos violenta de como se está haciendo ahora. Y de forma mucho más racional. Y consiguiendo una recuperación más rápida.

1.- Conseguir más dinero 

El primer paso es sencillo: subir la recaudación. Pero no subiendo los impuestos, eso lo único que hace es ahogar aún más a la población, haciendo que baje la recaudación.

Actualmente el producto interior bruto de España es de 1.072.212 millones de euros. Fuente: INE. Por otro lado, el fraude fiscal está cerca del 24,6% de esta cifra. Este porcentaje es bastante más alto que en el resto de países europeos (Alemania 16%, Francia 15%, Irlanda 16%,…). El motivo es bastante obvio: desde el gobierno se protege a las grandes fortunas.[1] [2] [3] [4]

Si consiguiéramos reducir los niveles de fraude a niveles europeos (si ellos lo han conseguido, nosotros también podemos), podríamos recuperar un 10% del PIB para las arcas del estado. Incluso suponiendo que no podemos recuperarlo todo, o que el coste de investigar estas corrupciones sea alto, si tan sólo consiguiéramos recuperar un 5% del PIB, eso significaría meter en los presupuestos del estado 53.000 millones de euros extra.

¿Era realmente necesario exprimir tanto subiendo impuestos como el IVA o bajando ayudas y becas pudiendo conseguir tanto dinero de forma sencilla?

Por supuesto, si esta medida se acompaña de otras medidas racionales como terminar con el concordato de la Iglesia o reducir competencias duplicadas, podría bajarse el déficit y permitir incluso bajar algunos impuestos que ahora impiden el crecimiento, como las cuotas de autónomos. Ojo, cuando hablo de reducir competencias duplicadas no estoy hablando de aumentar o disminuir las competencias de las comunidades autónomas, tanto en un sentido como en el otro la medida sería perfectamente aplicable, aunque en mi opinión, una medida mixta (dar algunas competencias y recuperar otras) sería la opción más adecuada.

2.- Atraer más residentes

La tendencia actual mundial es a deslocalizar el puesto de trabajo. En un mundo globalizado, donde tus clientes están situados en cualquier punto del planeta, no tiene sentido forzar a tus empleados a que estén todos en el msmo sitio. La búsqueda de talento, la reducción de costes y las políticas internas de conciliación familiar están haciendo que cada vez más empresas apuesten por este modelo, en el que el trabajador no tiene por qué vivir en la misma ciudad, o siquiera el mismo país, que la empresa contratante.

En resúmen: en menos de una década habrá millones de teletrabajadores dispuestos a vivir en cualquier parte del mundo. ¿Por qué no aquí? Somos un país bonito, con montaña, playa, meseta, bosque,… Tenemos buen clima.

Nuestra industria está muy enfocada al sector servicios, sólo tendríamos que adaptar la temporalidad de este sector a un servicio más constante a lo largo de todo el año. Tenemos millones de casas vacías a las que sólo les haría falta una buena conexión a internet y unos servicos básicos de buen nivel: educación, sanidad, transporte público,… Cosa que, en cierto modo, ya tenemos (aunque se esté desmantelando privatizando en muchas partes).

No necesitamos que las empresas tengan su sede aquí (aunque estaría bien), sólo necesitamos atraer a sus trabajadores para que gasten sus sueldos en nuestro país. Eso además nos ayudaría a mejorar las exportaciones (al tener más contacto con gente de otros países) y a mejorar nuestro nivel cultural general.

A día de hoy ningún país está apostando por este modelo de atraer residentes, probablemente porque ninguno se ha dado cuenta todavía. Bien, podemos ser nosotors.

3.- Apoyar a América del Sur

Seamos realistas: España y Portugal son puerto casi imprescindible para comerciar con América.Y además compartimos una misma lengua y cultura con la mitad sur del continente Americano. Esto se ha intentado aprovechar muchas veces en cumbres iberoamericanas que no suelen llegar a ninguna acción real.

Ya es hora de tomar el control.

Convertirnos en el centro de paso de mercancias exportadas e importadas desde Europa a América es sencillo. Tenemos las infraestructuras (aeropuertos, puertos, trenes y autopistas). Sólo necesitamos hacerlo atractivo a las empresas. Simplifiquémosles el papeleo, invirtamos en hacerles ver que somos el punto de partida ideal para importar y exportar. Porque lo somos.

Además de convertirnos en puente entre empresas europeas y americanas, nuestra posición geográfica es ideal para exportar nosotros mismos, con nuestras empresas nacionales, más allá del charco. as grandes empresas sólo se verán atraídas por bajadas de impuestos o exenciones fiscales. Independientemente de que se pueda estudiar esto, podemos ayudar a nuestras PYMES a exportar a América del Sur. No hay barrera con el idioma, la única barrera real es poder transportar la mercancia y el asesoramiento legal para conocer las leyes locales del país destino.

Si el asesoramiento legal se hace de forma conjunta, los costes se abaratan. Si el transporte también se hace de forma conjunta, se puede simplificar y abaratar también los precios finales del producto a exportar. Fletar un avión entre varias empresas es siempre más barato que enviar los paquetes de forma independiente. Y más ecológico, ya de paso.

El Estado no tendría ni que pagar el transporte o el asesoramiento en sí, bastaría con crear oficinas (virtuales o físicas) donde las PYMES puedan ponerse en contacto con otras PYMES para aunar esfuerzos. El desarrollo de guías o manuales para exportar genéricamente a cada país también sería bastante útil, ya que permitiría a los empresarios poder empezar a hacer cálculos de lo que les costaría exportar sin necesidad de costosos estudios de mercado (que tendrán que hacer posteriormente, con más datos en la mano).

4.- Invertir en I+D

¿Qué se puede decir que no se haya dicho ya? [1] [2] [3] Necesitamos trabajos cualificados, que mejoren nuestra vida. Mejores medicinas, mejor tecnología y mejores servicios.Necesitamos cuidar nuestros recursos naturales, necesitamos mejorar la eficiencia de las energías alternativas. Necesitamos exportar y para eso necesitamos algo que los demás no puedan ofrecer.

Incluso para mantener una buena oferta en turismo hay que invertir en innovación. Cualquier tipo de recorte sobre el presupuesto en I+D debería ser considerado traición a la patria.

5.- ¡Profit!

Realmente son cuatro pasos, este último paso se limitaría a mantener los cuatro pasos anteriores a lo largo del tiempo. Dejemos de pensar a cuatro y ocho años. Pensemos al menos con una década de vista. Pensemos en construir una economía fuerte que garantice nuestras pensiones. Pensemos en el futuro.

Rompiendo la seguridad del cerebro

Estamos acostumbrados a leer noticias de hackers que han conseguido saltarse la seguridad de algún sistema y se han paseado entre informaciones altamente secretas y altamente delicadas. ¿Sería posible hacer algo así con nuestro cerebro? ¿Es posible leer la mente?

Aunque parezca de ciencia ficción, en los últimos años se han ido llevando a cabo diversos experimentos, sobre todo mediante resonancias electromagnéticas, que nos invitan a pensar que sí es posible leer, al menos a grandes rasgos, lo que una persona está pensando.

Pero dejemos que los expertos nos hablen de los últimos y escalofriantes (y reales) avances de la ciencia en este aspecto, primero con un vídeo de cómo se puede aprender a conectar un ojo artificial para que el cerebro vea:

Si el primer vídeo sorprende, este segundo vídeo es increíble. Podemos entender mejor cómo las personas se sitúan sobre un espacio y cómo puede leerse esta ubicación en el cerebro.

La buena noticia es que, a día de hoy, no es posible leer los pensamientos complejos del viandante anónimo. Primero porque tendrían que hacer un estudio de tu cerebro particular para saber exactamente cómo mapea tu cerebro la relación entre pensamiento y zonas del cerebro que se activan. Y segundo, porque aún no se ha inventado un escáner electromagnético que pueda escanearte sin tu colaboración.

Lo cual no quiere decir que, en cuestión de años, no legislen para quitarnos nuestro último rincón de independencia, poniendo en marcha un cuerpo de Policía del Pensamiento…

La burbuja alimentaria

Como ya comentamos anteriormente, ahora que la burbuja inmobiliaria se ha agotado y que el petróleo empieza a escasear, los pesos pesados de las inversiones se están volcando en los alimentos. Si bien para los inmuebles aún podían argumentar que no eran un bien común y que no perjudicaba al día a día de las personas, ¿qué argumento utilizarán para negar alimentos esperando a que suba el precio?

Por supuesto, no todos los alimentos son susceptibles de inversión. Tienen que recurrir a alimentos imperecederos como cereales, por ejemplo. Quizás ese sea su argumento, que aguantemos con los alimentos perecederos mientras ellos acumulan los imperecederos en espera de que en nuestra desesperación les compremos a precios imposibles.

Descartes, El Discurso del Método, Sexta Parte

“Pero tan pronto como hube adquirido algunas nociones generales sobre física y hube comenzado a experimentarlas en diversas dificultades particulares, observé hasta dónde puede conducir […] Podríamos emplearlos de igual forma en todos los usos que les son propios y así convertirnos como en dueños y poseedores de la naturaleza. cosa deseable no sólo por la invención de una infinidad de artificios, que harían que sin ningún esfuerzo, gozásemos de todos los frutos de la tierra y de todas las comodidades que en ella se encuentran, sino principalmente también por la conservación de la salud que es sin duda el primer bien y el fundamento de todos los demás bienes de esta vida.”

Erich Fromm, El miedo a la libertad, Tercera Parte

“Si el significado de la vida se ha tornado dudoso, si las relaciones con los otros y con uno mismo ya no ofrecen seguridad, entonces la fama es un medio para acallar las propias dudas. Posee una función con respecto a la inmortalidad, comparable a la de las pirámides egipcias, o a la de la fe cristiana; eleva la propia vida individual, por encima de sus limitaciones e inestabilidad, hasta el plano de lo indestructible; si el propio nombre es conocido por los contemporáneos y se abriga la esperanza de que durará por siglos, entonces la propia vida adquiere sentido y significación por el mero hecho de reflejarse enlos juicios de los otros.”

Erich Fromm, hablando sobre el Renacimiento, como bien podría estar hablando de la reacción a internet.

Ley de Malthus

A día de hoy, con más de seis mil millones de habitantes, la raza humana sigue su crecimiento sin freno y se prevee que alcancemos los siete mil millones a lo largo de 2011. La Tierra nunca ha estado tan poblada de seres humanos, ni se le ha exigido tanta producción de alimentos.

Curva de la población mundial

Thomas Malthus (aka El Gran Pesimista) fue un sacerdote economista que publicó en 1798 un ensayo sobre el crecimiento mundial que a día de hoy sigue siendo base para algunas teorías demográficas. Este ensayo aparece en plena Ilustración, en la misma época que Adam Smith terminaba de delinear lo que sería el capitalismo. Su estudio se basa en un análisis del crecimiento de la población (geométrica) frente al crecimiento de la producción de los alimentos (aritmética). De forma bastante lógica concluyó que, si el crecimiento de la población era considerablemente mayor que el crecimiento de la producción de alimentos, llegaría un momento en el que no hubiese suficientes alimentos para toda la población mundial (afectando incluso a países del primer mundo), provocando hambruna, crisis y guerras.

Aunque Malthus predijo que la catástrofe llegaría en 1880, no tuvo en cuenta en sus cálculos el avance de la tecnología, que permitió, mediante la industrialización, aumentar la producción de alimentos más rápidamente, de forma parecida a como funciona la Ley de Moore en la tecnología. Pero aún cuando la revolución industrial permitió retrasar la fecha límite, sus consideraciones básicas siguen siendo válidas: si la población mundial sigue creciendo a este ritmo, nada podrá impedir que en unas pocas generaciones acabemos pasando hambre.

Aunque sus teorías se podrían tachar, con razón, de catastrofistas, es de destacar que economistas de todo el espectro lo han utilizado para desarrollar sus teorías (desde Marx, que lo tachaba de enemigo del pueblo por sus medidas contra la natalidad, a Keynes).

¿Cómo podríamos impedir este fatal desenlace?


Tasa de Fertilidad por Países

Cualquier medida que podamos tomar para acelerar la producción de alimentos será sólo un parche para retrasar lo inevitable. El crecimiento mundial seguirá siendo mucho más potente que el crecimiento de alimentos.

Como buen sacerdote, Malthus propuso frenar la natalidad con fidelidad, castidad antes del matrimonio y matrimonios tardíos.

En algunos países se han intentado llevar a cabo políticas de control de la natalidad que, aunque muy efectivas, son un claro menoscabo a los derechos fundamentales del ser humano. No deberían ser la solución final a este problema.

Sin embargo, quizás la solución más sencilla pase por aumentar el alfabetismo de la población. Existen estudios que relacionan una mayor inteligencia con una menor natalidad. El problema está, claro, en que esta medida ni es instantánea como puede ser una ley anti-natalidad, ni suele ser del gusto de los gobiernos, que prefieren mantener a su rebaño inculto.

Acompañando a los malthusianos, tenemos a quienes ya preveen que el fin de la prosperidad está cerca, y se están armando para tener la mejor posición en la próxima gran guerra. Es lo que en algunos medios ya se denomina como la burbuja alimentaria, debido a su triste similitud con la burbuja inmobiliaria. Si son ciertos estos movimientos, la crisis malthusiana podría encontrarse más cerca de lo que nos tememos, debido a una escasez artificial de la producción de alimentos.

¿Seremos capaces de evitar la catástrofe?

Libre albedrío

En un artículo anterior hablabamos de la libertad inherente al ser humano. Hoy vamos a poner en duda dicha libertad, llegando probablemente a una de las mayores preguntas sin respuesta del ser humano: ¿existe el libre albedrío? Habíamos llegado a la conclusión de que el ser humano es libre por naturaleza, que las únicas leyes que no puede realmente saltarse son las Leyes de la Física.

Conocemos las Leyes de la Física: Sueltas una piedra y cae al suelo con aceleración g. Dos gases en una misma habitación acaban completamente mezclados. Un electrón tiene carga negativa. Un protón tiene carga positiva. Un neutrón no tiene carga. La energía y la masa son intercambiables.

La física nos indica cómo interaccionan unos objetos con otros. Si conocemos todas las variables, podemos predecir cómo se comportarán. Cuando tiramos un dado, conociendo su velocidad y eje de giro, su posición, la distancia hasta el suelo, el rozamiento del aire, la elasticidad del choque entre el dado y la superficie donde va a aterrizar,… podemos predecir exactamente cual será el resultado de la tirada. El azar no existe realmente.

Nuestro cerebro está formado por neuronas, las cuales responden a unos estímulos (ya sea de otras neuronas o de estímulos externos que nos llegan a través de los sentidos). Al fin y al cabo, nuestras neuronas siguen comportándose como ese dado que da vueltas hasta caer. Podríamos calcular (con un ordenador lo bastante potente y con las mediciones adecuadas) cuando, cuanto y cómo se activará una neurona en un cerebro humano. Ampliando esta idea, podríamos llegar a simular un cerebro entero… de forma que podríamos reproducir exactamente los mismos pensamientos e ideas que el cerebro original que estamos copiando. Tendríamos dos cerebros iguales comportándose exactamente igual. Podríamos predecir tus pensamientos. Incluso si en ese momento decidieras pensar en todo lo contrario para evitar esta intrusión, tu cerebro copia haría exactamente lo mismo.

Así mismo, podríamos intentar hacer una simulación por computador que calculase el futuro usando la física. Pero para poder hacer una simulación realista, necesitaríamos tener en cuenta todas las variables posibles, para no cometer ningún error. Tendríamos que tener en cuenta hasta el átomo más pequeño del universo. Pero nuestro computador tendría también que estar hecho de materia, utilizando los mismos átomos que va a estudiar para poder calcular su siguiente estado. Y si utilizamos todos los átomos del universo para dicha simulación, ¿no es nuestro universo ya esa misma simulación en tiempo real?

Quizás nuestra salvación sea la cuántica. Esa misteriosa corriente científica que nos deja algo de indeterminismo en las interacciones. Pero, ¿es realmente indeterminista o sólo es que no la entendemos? ¿Puede ser que no sea indeterminismo, sino que no hemos encontrado todavía la fórmula correcta?

Por tanto, es muy posible que la pregunta de si existe el libre albedrío no sea la que nos interese, ya que no puede proporcionarnos respuestas. Nos interesaría más saber algo cómo ¿nos importa si existe el libre albedrío, si desde nuestra percepción no podemos calcular el futuro? ¿Podría alguien alegar en un juicio que cometió un asesinato porque no tenía otra opción?

Involución (o cómo autoextinguir tu especie)

Desde el principio, la evolución [1] [2] nos ha ido adaptando al medio, de forma que el ser humano se ha ido formando como tal. Millones de mutaciones en los genes, de las que sólo las más favorecedoras han ido prevaleciendo generación tras generación, haciendo que la especie avance y mejore, convirtiéndose en la especie dominante de nuestro planeta.

Pero en el estilo de vida del mundo moderno, sobre todo en las ciudades, ha hecho que nuestra evolución ya no sea como antes. Hoy en día, con la medicina, cualquiera puede tener hijos, incluso aquellos que en otras circunstancias no habrían tenido descendencia. Los individuos enfermizos sobreviven gracias a la medicina. Y no sólo sobreviven, sino que siguen esparciendo sus genes, haciendo que cada vez haya más individuos enfermizos. Richard Feynman cuenta en una de sus biografías que una vez preguntó en una reunión cuántos de los presentes seguirían vivos si no existiese la Medicina. La mayoría no levantó la mano.

Un individuo poco favorecido, poco agraciado físicamente y con un intelecto escaso, es decir, un individuo no atractivo de forma natural no hubiese podido reproducirse y sus genes, aquellos que le desfavorecían, hubieran desaparecido con él. Hoy en día, ese individuo tiene más probabilidades de reproducirse. No sólo gracias a la cirugía estética, sino gracias a las donaciones de semen y óvulos.

Después de esta reflexión nos planteamos cuestiones morales de difícil respuesta: ¿Debemos seguir como si no pasara nada, dejando que se extiendan los genes “menos favorecedores”? ¿Deberíamos revisar el ADN de todas las inseminaciones artificiales buscando una evolución artificial? ¿Debemos dejar que las inseminaciones artificiales sigan siendo anónimas? ¿Debemos fomentar la reproducción de los individuos “más favorecidos”? ¿Y en qué dirección deberíamos “evolucionar” nuestra especie? ¿Añadimos capacidades que no teníamos hasta ahora? ¿Qué consecuencias puede derivar?

Whatever happened, happened

Desafiando el futuro
Desafiando el futuro

Muchos personajes de ficción se preguntan en algún momento de sus ajetreadas vidas hasta qué punto estaban predestinados a hacer lo que debían hacer. Es una pregunta muy común entre superhéroes y protagonistas “por casualidad”. En el fondo todos sabemos que la historia estaba escrita así queriendo, para que nosotros, el espectador, nos sintamos identificados con ese personaje que encontró su historia sin buscarla. Es parte del guión. El personaje es así porque los guionistas así lo quisieron. Si el personaje no fuese tan casual y tuviera que forzar su historia, dejaría de ser tan interesante.

En la vida real pasa más o menos lo mismo. Nuestras vidas son como guiones de una película donde nosotros somos los protagonistas. Pero la pregunta es, ¿existe un guionista que escribe nuestras vidas? ¿O es sólo producto del azar? ¿Está escrito el destino? ¿Somos marionetas en el gran teatro del mundo?

Continúa leyendo Whatever happened, happened